El David de Miguel Ángel Buonarroti, (Renacimiento Italiano), Plaza de la Señoría, Florencia, Italia, 1501 — 1504

Arte / Escultura / Renacimiento / Miguel Ángel Buonarroti / El David

El David original de Miguel Ángel Buonarroti en la Galería de las Bellas Artes

Cliente: Catedral de Florencia
Escultor: Miguel Ángel Buonarroti
Material: Mármol blanco (de Carrara)
Altura: 5.17 metros (sin incluir el plinto)
Técnica: Talla
Peso: 5.5 toneladas
Tipología: Escultura de bulto redondo o entero
Encargo oficial: 16 de Agosto de 1501
Fecha de realización: 1501-1504
Inauguración en la Plaza de la Señoría: 8 Septiembre 1504
Restauraciones: Comienzos siglo XIX; 1843; 2003
Protección en la Galería de la Academia: Desde 1873
Localización original: 1504, en la Plaza de la Señoría de Florencia, Italia
Donde esta hoy: Desde 1873 en la Galería de la Academia de Florencia, Italia
Estilo: Renacimiento Italiano (Cinquecento)

Apodado como « el gigante », debido a sus dimensiones, El David de Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564) se ha convertido en la escultura más famosa del mundo por excelencia. En origen fue una enorme pieza de mármol propiedad de la Fábrica de la Catedral de Florencia, cuya particularidad es que había permanecido abandonada en el patio de un taller de la catedral durante nada menos que 25 años. Varios fueron los artistas que quisieron hacerse con tan preciado material para esculpir una gran escultura, entre ellos el maestro Contucci, —también conocido como Andrea Sansovino—, en un primer momento, así como Agostino di Duccio, Antonio Rossellino y Simone da Fiesole, quien a pesar de haber tenido también la suerte de poder comenzar su talla, estropeó el bloque de tal forma, que los fabriqueros de Santa Maria del Fiore tuvieron que prohibirle seguir con los trabajos.

Retrato de Piero Soderini, Renacimiento, por Ridolfo del Ghirlandaio, Óleo sobre lienzo
Retrato de Piero Soderini, 1483-1561, (Renacimiento), por Ridolfo del Ghirlandaio, Pintura al aceite, 67,5 x 51 cm., Colección privada 1958, Wildenstein, Nueva York

El encargo ya había sido propuesto por Piero Soderini (el gonfaloniero de la ciudad) al propio Leonardo da Vinci, quien tenía bastante experiencia con la escultura en bronce, rehusando también la oferta. « El confaloniero o gonfaloniero es un alférez o portaestandarte, y en ciertas ciudades italianas (especialmente en Florencia), dio nombre durante la Edad Media y el Renacimiento a un cargo municipal (en italiano, gonfaloniere) ». Por suerte, estando todavía en Roma, —Miguel Ángel acababa de tallar su primera obra maestra, La Piedad del Vaticano—, gracias a varios allegados que tenía Miguel Ángel, le llegaron rumores sobre la enorme pieza y se interesó por el proyecto haciéndose finalmente con el bloque de mármol. Ya en Florencia, en Septiembre del año 1501 y después de hacer varias pruebas con el bloque para comprobar su calidad y firmeza, Miguel Ángel Buonarroti aceptó el encargo y se puso enseguida manos a la obra. En Octubre, el prestigioso artista mandaba construir en torno a la pieza una estructura de madera para proteger y ocultar su empresa.

Fotografía en blanco y negro de detalle del rostro de El David de Miguel Ángel Buonarroti en la Galería de la Academia de Florencia, Italia

Antes de enfrentarse al inmenso reto de tallar una figura tan grande, y después de haber realizado cientos de bocetos, cuenta la leyenda que Miguel Ángel vertió leche sobre un modelo en arcilla que había metido previamente en un recipiente a modo de cajita, de forma que las partes que no quedaron sumergidas, serían las primeras que esculpiría. Benvenuto Cellini cuenta de manera muy acertada el procedimiento que utilizó Miguel Ángel para extraer la figura del bloque de mármol, laboriosa y ardua labor que le llevaría algo más de dos años: « Después de haber dibujado la perspectiva principal en el bloque, empezó a arrancar el mármol de un lado como si tuviera la intención de trabajar un relieve y, de esta manera, paso a paso, sacar la figura completa »; es importante señalar que Miguel Ángel no dejó ver el proceso de elaboración del David hasta que fue trasladado definitivamente a la Plaza de la Señoría, algo que también ocurriría más tarde con los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina. En las obras de Miguel Ángel hay muchos mensajes ocultos, y sin duda su flamante David es una muy buena muestra de ello. La estatua cuenta con numerosos detalles y curiosidades que merece la pena citar. Aparte de la perfecta anatomía, donde se aprecia la sensual figura masculina musculada y varonil, destaca por encima de todo el perfecto Contrapposto, —que se apoya ligeramente en la pierna derecha—, rompiendo con la ley de frontalidad, término éste último empleado en las esculturas de la antigüedad, especialmente las que datan del antigüo Egipto.

Precioso detalle de El David de Miguel Ángel Buonarroti en la Plaza de la Señoría de Florencia. Copia de la escultura por Arrighetti. Fotografía por José Miguel Hernández Hernández
El contrapposto o chiasmo, (término italiano), es usado en escultura para dar sensación de cierta gracia y movimiento. A pesar de haber partido con un bloque seriamente dañado, estropeado previamente por varios artistas y casi inservible para una escultura tan grande, —según los propios expertos de la época—, el genio artista dio rienda suelta a su imaginación, logrando crear una auténtica obra maestra de todos los tiempos, comparable a otras esculturas tan geniales como el famoso grupo escultórico del Laocoonte, el Pensador de Rodin o la Victoria de Samotracia, entre otras. Al igual que el mismísimo Leonardo da Vinci, Miguel Ángel era un gran conocedor de la anatomía humana, tal y como representan no sólo los frescos de la Capilla Sixtina, sino también los numerosísimos bocetos que dejó a la humanidad como auténtico legado. Para poder representar y dibujar la figura humana de forma bella y lo más fiel a la realidad, para más tarde llevar ese mismo conocimiento a las tres dimensiones a través de la escultura, llegó a diseccionar cadáveres, aún a sabiendas de que este tipo de prácticas estaban penadas con la hoguera en aquella época. Después de realizar un Crucifijo de madera para el altar mayor de la Iglesia del Santo Spirito de Florencia, agradó tanto al prior, que éste permitió a Miguel Ángel « el uso de locales en que, disecando cadáveres para estudiar la anatomía humana, empezó a dar perfección a su gran capacidad de dibujante».

Dibujo de detalle del rostro de El David de Miguel Ángel Buonarroti original. Ilustración, por José Miguel Hernández Hernández. Efecto pluma en Photoshop de Adobe
Miguel Ángel recibió el encargo oficialmente el 16 de agosto de 1501 contando con tan sólo -26 años de edad-, lo que suponía una auténtica proeza para un artista tan joven. Es muy importante señalar que debido a sus enormes dimensiones, se necesitaron 4 días y más de 20 trabajadores para transportar la estatua desde el patio de la Ópera del Duomo hasta la Piazza della Signoria de Florencia. Éste polémico traslado, —la estatua fue apedreada en varias ocasiones, especialmente por los simpatizantes de los Médici-, fue llevado a cabo durante la noche debido a la gran actividad y transeúntes que habitaban la capital florentina durante el día; abajo, imagen comparativa de los dos David realizados antes del esculpido por Miguel Ángel, el David de Donatello (izq.) y el de Verrochio (dcha.), respectivamente.

Comparativa de las dos esculturas de El David de Donatello y Verroquio, respectivamente
Ambos artistas imaginaron un David en actitud victoriosa, aún portando la espada, justo después de haberle degollado la cabeza a Goliat, que figura junto a sus pies; sendas esculturas fueron vaciadas en bronce, previsiblemente con la técnica de la cera perdida. Hay que destacar sobre todo la primera escultura, en la que Donatello hace un perfecto contraposto. El cuerpo se apoya literalmente sobre la pierna derecha, simulando la famosa curva praxiteliana, rompiendo de esta forma con la frontalidad, lo que le proporciona un movimiento mucho más armónico al cuerpo.

Precioso detalle de El David de Miguel Ángel Buonarroti en la Plaza de la Señoría de Florencia. Copia de la escultura por Arrighetti. Fotografía por José Miguel Hernández Hernández

Uno de los debates que suscitó la bellísima obra después de ser concluida fue el lugar donde se situaría el "gigante". De modo que se nombró una comisión para decidir el lugar donde se colocaría la sensacional estatua de color blanco y de la que formaron parte los más famosos artistas de la época, entre los que se encontraban: Andrea della Robbia, Piero di Cosimo, Perugino, Leonardo da Vinci, Sandro Botticelli y Cosimo Rosselli. Tal y como sugirió Leonardo da Vinci, —opinión en la que probablemente llevaba razón—, el desnudo de El David de Miguel Ángel era demasiado escandaloso para la época, ya que se había previsto ubicar la enorme escultura en plena plaza pública, expuesta a los ojos de todos, incluyendo por tanto a los más pequeños. Sin embargo, diez días después de que la estatua fuese trasladada desde el Patio de la Ópera del Duomo, finalmente, (por deseo expreso de Miguel Ángel), se decidió ubicarla junto a la entrada principal del Palazzo Vecchio, aunque oculta, ya que no sería descubierta definitivamente hasta septiembre. El David había sido colocado sobre un plinto diseñado por Cronaca y el tocón y la honda habían sido bañados en oro; asimismo, las partes más íntimas de la estatua se cubrieron con una preciosa girnalda. Así permaneció expuesto al público El David de Miguel Ángel durante siglos (desde 1504 hasta 1873) en la Plaza de la Señoría de Florencia.

Preciosa imagen de El David de Miguel Ángel Buonarroti a los pies del Palazzo Vecchio (Palacio Viejo) en la Plaza de la Señoría de Florencia, con la estatua ecuestre de Cosme I y la fuente de Neptuno, al fondo
Miguel Ángel imaginó un David desnudo, un atleta antiguo en una postura pensativa y a la vez pícara, que muestra el momento previo a lanzar una piedra que porta en su mano derecha y que alcanzaría al gigante filisteo (Goliat). Es muy importante señalar que David es un personaje Bíblico conocido como "el amado" o "el elegido de Dios" (1040-966 a. C.), quien más tarde sería coronado rey de Israel.

Fotografía en blanco y negro de El David de Miguel Ángel Buonarroti, detalle de la mano derecha. Galería de la Academia de Florencia

El David de Miguel Ángel se presentó a los Florentinos oficialmente el 8 de Septiembre de 1504 en la Plaza de la Señoría coincidiendo con la fiesta de la Virgen. La escultura resultó un enorme éxito por su calidad y belleza, que maravilló a todos los florentinos. En vida de Miguel Ángel, su biógrafo, también artista y amigo Giorgio Vasari escribió sobre la bellísima escultura: Esta obra « ha superado a todas las estatuas modernas y antiguas, por griegas y latinas que fuesen. Puede decirse que ni el Marforio de Roma, ni el Tíber o el Nilo del Belvedere, ni los gigantes de Montecavallo la igualen de ningún modo; con tanta mesura, belleza y perfección la terminó Miguel Ángel. Porque en ella hay contornos de piernas bellísimos, y junturas y esbelteces de flancos divinas; y nunca se ha visto una actitud tan dulce, ni gracia que la iguale, ni pies, ni manos, ni cabeza comparables a los de esta estatua por su excelencia, su arte y su composición. Por cierto, quien la ve, no desea ver otra obra de escultura hecha en nuestros tiempos o en otras épocas por cualquier artista ».

Dibujo de detalle del rostro de El David de Miguel Ángel Buonarroti original. Ilustración, por José Miguel Hernández Hernández. Efecto estilográfica en Photoshop de Adobe con fondo de color azul
Debido a sus grandes dimensiones, —son nada menos que 5,17 metros de altura—, el colosalismo está siempre muy presente en la obra. La escultura fue tallada en una única pieza de mármol blanco equivalente al tamaño de nueve braccia (0,595 m.), medida antigua muy habitual en las obras de Miguel Ángel y de otros artistas del Renacimiento; abajo, comparativa de las tres más famosas esculturas de El David: Donatello, Miguel Ángel y Bernini, respectivamente.

Comparativa de las tres más famosas esculturas de El David, Donatello, Miguel Ángel y Bernini, respectivamente

Tanto Giuliano da Sangallo (1445-1516), como Leonardo da Vinci (1452-1519), sugirieron colocar la estatua bajo el Pórtico (Loggia dei Lanzi) de la Plaza de la Señoría; oscureciendo la pared del fondo, el color blanco del mármol destacaría enormemente sobre la pared oscura. Miguel Ángel, que no presenció el debate, contó desde un principio con el apoyo de las autoridades locales y su "gigante" se situó al frente de la fachada del Palazzo Vecchio, a un lado de la entrada principal; de esta forma, su más reciente obra maestra podría ser observada en todo su esplendor por todos los florentinos. Las imágenes exteriores que ilustran este artículo sobre El David, obra maestra de Miguel Ángel Buonarroti, a pesar de tratarse de la escultura realizada por el copista Arrighetti, quizá definan un poco la imagen que tuvo la obra del famoso artista durante varios siglos en esta prestigiosa plaza de la capital florentina. De esta forma, a través de estas bellas imágenes, se puede apreciar el deseo que tuvo Miguel Ángel desde un principio, ya que manifestó a las autoridades locales en todo momento el mensaje de que su David destacase por encima de todo en esta importante plaza, corazón cívico y emblema de la ciudad de Florencia.

Preciosa imagen de El David de Miguel Ángel Buonarroti a los pies del Palazzo Vecchio (Palacio Viejo) en la Plaza de la Señoría de Florencia
Donatello y Verroquio representaron al David de niño, tal y como cuenta la historia bíblica de David y Goliat, sin embargo, Miguel Ángel imaginó un atleta clásico antiguo, ya maduro. Debido a la gran calidad que atesora, la majestuosa obra escultórica de Michelangelo se ha convertido en todo un auténtico icono indudable no sólo para la ciudad de Florencia, sino para toda Italia, y el mundo, alcanzando una más que merecida dimensión universal. Hay obras de arte que bien merece la pena ser admiradas, y sin duda el David de Miguel Ángel es una muy buena muestra de ello; « En cada bloque de mármol veo una estatua tan clara como si se pusiera delante de mí, en forma y acabado de actitud y acción. Sólo tengo que labrar fuera de las paredes rugosas que aprisionan la aparición preciosa para revelar a los otros ojos como los veo con los míos. », Miguel Ángel Buonarroti

Imagen en color del pasillo hacia el David original de Miguel Ángel Buonarroti que se encuentra en la Galería de la Academia de Florencia, con las estatuas de los esclavos que debían decorar la tumba del papa Julio II a ambos lados

Todas las obras de arte situadas al aire libre van deteriorándose ineludiblemente con el trascurrir de los años, y el David de Miguel Ángel no era una excepción. Por ello, la famosa escultura, —situada todavía en la Plaza de la Señoría de Florencia—, ha sido objeto de distintas restauraciones a lo largo del tiempo. Así, a comienzos del siglo XIX se le aplicó una pátina de cera caliente llamada (encaustic) que la protegería de los agentes atmosféricos durante algún tiempo. Además, ya en 1843, el restaurador Aristodemo Costoli realizó una limpieza exhaustiva de la escultura con una solución de 50% de ácido clorhídrico, lo que provocó que lamentablemente se perdieran los colores originales de la estatua.

Imagen en blanco y negro de El David de Miguel Ángel Buonarroti original en el Museo de la Galería de la Academia de Florencia, al fondo, en donde se aprecian haciendo de pasillo algunos de los esclavos inacabados que debían decorar la Tumba del papa Julio II del mismo artista

Es importante puntualizar que a la famosa escultura del Alto Renacimiento, Renacimiento maduro, Renacimiento pleno o Renacimiento clásico, la han acompañado durante toda su historia numerosas envidias y diversos actos vandálicos, y después de haber sobrevivido a la intemperie durante varios siglos en la Plaza de la Señoría de Florencia, coincidiendo con el cuarto centenario del nacimiento del prestigioso artista se decidió restaurarla y protegerla definitivamente bajo una tribuna cubierta de estilo Neo-renancentista en la Academia de las Bellas Artes desde el año 1873. El original se sustituyó por la copia realizada por Arrighetti.

Montaje fotográfico o recreación de como hubiese decorado El David de Miguel Ángel uno de los contrafuertes de la Catedral de Santa María de las Flores, tal y como se había pensado en un principio
Desde un primer momento la intención de la Catedral fue la de encargar una estatua que representase a un David o a un Profeta para que decorase uno de los contrafuertes de la Catedral de Santa María del Fiore; no obstante y como curiosidad, los responsables de la Ópera del Duomo habían previsto encargar 12 grandes esculturas en total destinadas a los distintos contrafuertes del exterior del Ábside, y que debían representar a diferentes personajes del Antiguo Testamento.

Detalle del rostro de El David de Miguel Ángel Buonarroti en la Galería de la Academia de Florencia; foto en blanco y negro

Contexto histórico (Fuente Wikipedia):

« En 1434, Cosme de Médici asumió el poder total de Florencia, transformándose en Signore de la ciudad toscana. Desde entonces hasta 1494 habría cuatro Signori sucesivos en Florencia. Ese año estalló en Florencia una revuelta contra los Médici, cuando el Signore Piero de Médici se rindió de forma incondicional ante el avance de Carlos VIII de Francia hacia el Reino de Nápoles. El religioso Girolamo Savonarola aprovechó el descontento de la población florentina para derrocar a los Médici. La turba enfurecida saqueó el palacio del monarca y se proclamó la República de Florencia bajo la batuta teocrática propugnada por Savonarola.

La República de Florencia sería gobernada por un confaloniero de justicia y ocho priores, que constituirían la nueva Signoria republicana. De la mano de Savonarola, se llevaría a cabo una feroz persecución de todo aquello que pudiera ser considerado «vanidoso», creándose una hoguera de las vanidades en la Piazza della Signoria en la que se quemó todo objeto considerado pecaminoso, incluyendo obras de Miguel Ángel o Botticelli, que fueron lanzadas a la hoguera por sus propios creadores. También fueron condenadas a la hoguera decenas de personas por «herejes» o «pecadoras».

imagen de El David de Miguel Ángel Buonarroti junto a la entrada principal de del Palazzo Vecchio (Palacio Viejo) de la Plaza de la Señoría de Florencia, copia de la escultura por Arrighetti

Las disputas entre Savonarola y la familia Borgia, especialmente con el papa Alejandro VI, acabarían por costarle la vida al religioso florentino. El 13 de mayo de 1497 Alejandro VI excomulgó a Savonarola; los seguidores del papa entraron en Florencia y lo encarcelaron junto con varios de sus seguidores. Las acusaciones más fuertes que enfrentó fueron su inobediencia, y desprecio al precepto, y censuras pontificias con que se le había mandado abstenerse de la predicación; otra, haber solicitado, ardientemente, que el rey de Francia Carlos VIII entrase con su ejército en Italia a subyugar sus provincias con el pretexto de reformar la Corte de Roma, y costumbres de los Eclesiásticos. El 8 de mayo de 1498 Savonarola firma su confesión, y el 23 del mismo mes fue ejecutado en la hoguera junto con otros dos seguidores en la Piazza della Signoria, centro del poder florentino.

Ninguna persona ostentó el poder dejado por Savonarola hasta 1502, cuando Piero Soderini se convirtió en confaloniero de justicia vitalicio, en un intento de lograr acabar con la inestabilidad de la República florentina. Soderini se convirtió en la máxima autoridad de Florencia, con un poder comparable al de los Signori de Médicis. Mientras duró la república, existieron fuertes tensiones entre los sectores partidarios de una vuelta de los Médici a la ciudad, y aquellos que se oponían a un retorno a la Signoria original.»
Contexto histórico (Fuente Wikipedia)


Espectacular imagen de la Plaza de la Señoría de Florencia con el Palazzo Vecchio y las diferentes esculturas, entre ellas El David de Miguel Ángel Buonarroti, al fondo, foto por José Miguel Hernández Hernández, regla de los tercios aplicada a esta fotografía procesada en Photoshop
Después de tallar el David, el artista expresaba su opinión sobre ello: « Cuando volví, me encontré con que era famoso. El consejo de la ciudad me pidió que sacara un David colosal de un bloque de mármol, ¡dañado!, de casi seis metros. », Miguel Ángel Buonarroti

Fotografía en blanco y negro de El David de Miguel Ángel Buonarroti en la Galería de la Academia de Florencia, Italia

Es por todos sabido que Miguel Ángel, el "artista total más importante de todos los tiempos", sentía una predilección especial por el arte de la escultura, de hecho, y tal y como él mismo afirma, era la disciplina con la que sentía más agusto trabajando. « Sólo estoy bien conmigo mismo cuando tengo un cincel en la mano. ». Si observamos con detenimiento la majestuosa escultura de El David de Miguel Ángel, podemos apreciar como el genio artista del Renacimiento aumentó considerablemente las proporciones o cánones de la figura humana clásica agrandando diferentes partes del cuerpo como la cabeza, las manos o el torso; esta decisión tuvo mucho que ver con la ubicación original donde se iba a colocar la estatua en lo alto de uno de los contrafuertes de Santa María del Fiore a muchísimos metros de altura, para que el espectador no perdiera detalle en ningún momento. Posteriormente, y después de concluida la escultura, y por petición expresa del propio Michelangelo, haciendo caso omiso a lo que pretendían los miembros de la comisión de situarla bajo la Loggia della Signoria, se decidió ubicarla finalmente junto a la entrada principal del Palazzo Vecchio, el Palacio Viejo o Consistorio de la ciudad de Florencia.

Detalle de El David de Miguel Ángel Buonarroti en la Plaza de la Señoría de Florencia

Detalle del rostro de El David de Miguel Ángel original que se encuentra en la Galería de la Academia de Florencia. Foto en blanco y negro

Detalle del torso de El David de Miguel Ángel original en la Galería de la Academia de Florencia. Foto en blanco y negro

Detalle de uno de los pies de El David de Miguel Ángel Buonarroti en la Galería de la Academia de Florencia. Fotografía en blanco y negro

Maravillosa imagen de El David de Miguel Ángel Buonarroti en la Plaza de la Señoría de Florencia bajo el Palazzo Vecchio (Palacio Viejo) de la Plaza de la Señoría de Florencia, Italia
Considerado por los florentinos como el triunfo de la democracia, David (el gigante) dirige su mirada desafiante hacia Roma. « Vi el ángel en el mármol y tallé hasta que lo puse en libertad. », Miguel Ángel Buonarroti

Imagen en blanco y negro de El David de Miguel Ángel Buonarroti original en el Museo de la Galería de la Academia de Florencia, al fondo, en donde se aprecian haciendo de pasillo algunos de los esclavos inacabados que debían decorar la Tumba del papa Julio II del mismo artista

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Imágenes en color interior Galería de la Academia de Florencia © Accademia.org
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Retrato de Piero Soderini: © Dominio público
"Fotos exteriores de la Plaza de la Señoría, Ilustraciones, Texto y Edición"
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