San Francisco Timelapse by dimid


Videoviernes!!! Leer más...

Filarmónica de Hamburgo o Filarmónica del Elba (Elbphilharmonie Hamburg), Herzog & de Meuron, Hafencity, Hamburgo, Alemania, 2003—2017



Promotor: Alexander Gérard
Arquitectos: Herzog & de Meuron (Premio Pritzker 2001)
Normbre oficial: Filarmónica del Elba (Elbphilharmonie)
Nombres alternativos: Filarmónica de Hamburgo; Sala Filarmónica del Elba;
Sala de Conciertos de la Filarmónica de Hamburgo
Proyecto: 2003
Construcción: 2007-2016
Inauguración: 11 de enero de 2017
Estilo: Postmoderno, High-tech (Alta tecnología),
Deconstructivismo, Arquitectura sostenible
Tipología: Arquitectura Híbrida (de uso mixto)
Localización: Sandtorhafen, Hafencity, Hamburgo, Alemania


El Kaispeicher era un antiguo edificio localizado en el puerto de Hamburgo que había funcionado como almacén hasta finales del siglo 20. De forma muy similar a lo que ocurrió con la Hearst Tower de Norman Foster en la ciudad de Nueva York, (en la que respetó la antigua fachada de seis metros de altura de estilo art decó, —construyendo el highrise de oficinas en su interior—), los arquitectos suizos Herzog & de Meuron vaciaron el interior del edificio de ladrillo antiguo de Alemania para construir una superestructura interior que albergase una sala de conciertos destinada a la Filarmónica de Hamburgo. Sin duda, debido a su diseño moderno e innovador, los arquitectos han conseguido llamar totalmente la atención de todos los medios de comunicación a nivel mundial. El nuevo edificio se erige espléndido a orillas del río Elba, convirtiéndose en el elemento arquitectónico más alto y reconocible en el perfil de la ciudad.


El punto más alto de la cubierta se eleva a 110 metros de altura, (la punta de la península), mientras que la altura más baja de la misma se sitúa a 80 metros (lado opuesto), reduciendo así su volumen para no producir tanto contraste con el resto de edificaciones anexas de menor tamaño. A su vez, las tres aberturas irregulares de la cubierta, dejan caer luz cenital en el interior.

El Kaiserspeicher, el mayor almacén de Hamburgo sobre el agua, había sido construido en 1875. Destruido durante la Segunda Guerra Mundial, fue reconstruido y rebautizado como Kaispeicher. Cacao, y tabaco, se almacenaron aquí hasta la década de 1990. Éste último fue el edificio existente con el que se encontraron Herzog & de Meuron en 2003, y que rehabilitaron de forma exhaustiva para construir uno de los nuevos iconos arquitectónicos más importantes del inicio de este siglo 21. No obstante, junto con la Taichung Metropolitan Opera de Toyo Ito, o The Tower, la nueva torre de Calatrava para Dubái, la nueva Filarmónica de Hamburgo es una de las pocas obras arquitectónicas construidas en los últimos años o por construir que más me han sorprendido. El edificio me ha recordado en gran medida a la famosa Ópera de Sídney, (diseño del gran arquitecto Jorn Utzón), por encontrarse también sobre una lengua artificial, dando la bienvenida a las personas que llegan en barco por el mar.


La Filarmónica de Hamburgo forma parte del Hafencity, un nuevo e innovador plan de regeneración urbana de Hamburgo destinado a transformar la "Speicherstadt", la antigua zona de descarga y almacenamiento de la ciudad, con el que se ha conseguido aumentar la superficie de la zona centro en un 40%, ganándole terreno al mar.

La cubierta escultural formada por esa sorprendente sucesión de ondas de color blanco, junto con la doble piel de ladrillo y vidrio, sin duda lo convierten en un edificio inconfundible y único en el mundo. A pesar de haber incrementado su volumetría a partir de la parte superior de las paredes de ladrillo, la misma altura que poseen el resto de edificaciones anexas, —imprescindible para poder alojar la enorme sala de conciertos—, el edificio ha conseguido integrarse de forma muy positiva en el paisaje urbano de la ciudad. No obstante y como curiosidad, no me extrañaría nada que el punto más alto de la cubierta se corresponda con la antigua torre del Kaiserspeicher (el almacén más antiguo, construido en 1875), que presidía este lugar. Creo firmemente que este tipo de nuevas construcciones tan respetuosas con el medio ambiente siempre hay que abrazarlas, ya que, unido a la gran calidad arquitectónica que atesoran, realmente aportan gran belleza y prestigio a las ciudades donde se construyen, convirtiéndose en la mayoría de ocasiones en un auténtico reclamo turístico. La arquitectura debe ser un auténtico espectáculo visual y una fuerza permanente, y las obras extremadamente icónicas, como la nueva Filarmónica de Hamburgo, lo demuestran.



Tres son los colores principales que conforman la composición, el contraste y la piel del edificio: el marrón-anaranjado del ladrillo, el color gris-verdoso de los paneles de vidrio (recubiertos de partículas de cerámica con diferentes dibujos incrustados [ovalados y elípticos], —con los que se mejora enormemente la eficiencia energética, ahorrando en aire acondicionado—), así como el color blanco de la innovadora cubierta, combinado con los ventanales curvos y los siete núcleos de escaleras de emergencia (a modo de cajas) situados en las fachadas de mayor longitud, sur (4) y norte (3), respectivamente. Éstas franjas que contienen las escaleras, a modo de tiras, coinciden con los antiguos ventanales existentes de iluminación del gran almacén, así como el gran ventanal del lado oeste, donde se encuentran los 45 apartamentos de lujo.


Las paredes y el techo de la gran sala de conciertos están confeccionados a partir de la mezcla de yeso natural y papel reciclado, cumpliendo con los más altos estándares en extinción contra incendios, así como la acústica.

Una de las particularidades más interesantes de la enorme sala de conciertos, (el corazón del edificio), es que tanto el director como la orquesta se sitúan en la parte baja y en el centro, recayendo en ellos todo el protagonismo; no en vano, el edificio ha sido diseñado y pensado casi exclusivamente pensando en ellos. Asimismo, en éste último y principal espacio, tanto las paredes exteriores como la estructura metálica de terminación superior de la cubierta (según los propios arquitectos) evocan la forma de una "tienda de campaña". Uno de los aspectos más innovadores y atractivos de esta preciosa obra moderna y contemporánea es el gran contraste que se produce entre las paredes de ladrillo del edificio antiguo, (la base del edificio), y la cúspide que alberga el gran espacio interior de la filarmónica. La nueva y brillante fachada se ha confeccionado mediante un revestimiento a base de paneles lisos combinados con otros con diversas curvas y cortes de vidrio (a modo de "inmenso cristal" —cuya apariencia va cambiando durante el día y la noche gracias al reflejo del cielo, el agua y la ciudad—), que a buen seguro lo han convertido en muy poco tiempo en todo un auténtico icono arquitectónico y referente para esta ciudad.



Una escalera mecánica (en dos tramos, -el más largo de 83 metros de longitud-) alargada y curvada desde la que no se puede ver el otro lado, transporta a los usuarios del edificio desde la entrada principal hasta el nivel de la terraza elevada a media altura del edificio. Resulta realmente sorprendente que el equipo de arquitectos hayan conseguido integrar una plaza a tanta altura por encima de la ciudad. No obstante, en este punto se encuentra el vestíbulo de acceso a la nueva sala de conciertos. Cuando salimos al exterior de la terraza situada a media altura, la sensación es de encontrarnos sobre la cubierta de un enorme barco que surca el mar o está atracado en puerto, permitiendo disfrutar de unas maravillosas vistas panorámicas 360º de la ciudad de Hamburgo y el río Elba.



Debido a su diseño de figura triangular con el arranque de ladrillo y el espectacular recubrimiento de vidrio de la parte superior, La Filarmónica del Elba (Elbphilharmonie), —en alusión al lugar donde se erigió—, demuestra claramente ser una obra del siglo 21. La fachada innovadora de cristal queda recubierta por 1.000 paneles curvados que están diseñados específicamente -a medida- para conseguir reflejar los rayos del sol a modo de brise soleil. A su vez, el sistema de muro cortina de alto rendimiento protege el interior del edificio de la radiación solar gracias al vidrio especial de baja emisividad y reflectores de calor con el que se consigue un importante ahorro energético. Éstas innovaciones, unidas a la cubierta vanguardista que consigue reciclar el agua de la lluvia para abastecer a los propios servicios del edificio, lo convierten en una obra de nueva planta ecológica y sostenible.



Aparte del enorme espacio interior, que alberga la sala principal de conciertos, -que cuenta con una capacidad para 2150 espectadores-, en el edificio también se distribuyen la plaza elevada por encima de la ciudad (interior-exterior) con espectaculares vistas a la ciudad de Hamburgo y al río Elba (en la mitad del edificio, bajo la filarmónica y sobre la parte superior de los muros de ladrillo), un hotel de lujo en el lado este, 45 apartamentos privados en el lado oeste, salas polivalentes más pequeñas para recitales y ensayos, plantas de parking sobre rasante, oficinas, bares y restaurantes, comprendiendo por tanto un completo programa híbrido (de uso mixto). Sin duda la obra ha aportado gran modernidad y progreso a la ciudad, convirtiéndose en destino.



El nuevo edificio de la Filarmónica de Hamburgo está inspirado en 3 estructuras: el teatro antiguo de Delphi, estadios deportivos y tiendas de campaña. Debido a su situación privilegiada rodeado por agua, estoy seguro de que durante la fase de diseño del proyecto Herzog & de Meuron también echaron un vistazo de reojo a la famosa Ópera de Sídney. No obstante, y en alusión a la arquitectura postmoderna, que busca muchas veces las referencias al pasado, los propios arquitectos ya habían recurrido a las referencias históricas respetando las antiguas construcciones existentes características del lugar, tal y como ocurrió por ejemplo en el caso de la Tate Modern (Museo Nacional Británico de Arte Moderno) de Londres, en la que construyeron un museo en una antigua central energética de Bankside.



Para humanizar más la entrada, me ha parecido interesante concluir con este tierno vídeo de la Speicherstadt de Hamburgo, el barrio de almacenes con pilotes de madera más grande del mundo, la zona histórica aledaña del puerto donde se erigió el nuevo e icónico Edificio de la Filarmónica. El agua, los puentes y el ladrillo, junto con restaurantes, bares y tiendas de especias, son sin duda los protagonistas de esta zona antigua del puerto de la ciudad.


Mapa de localización

+ info:
elbphilharmonie.de
Herzog & de Meuron

Créditos fotográficos:
Foto 1 y 4 © Thies Rätzke
Foto 2-3 © Maxim Schulz
Foto 5 © Jörg Modrow
Renders © Herzog & de Meuron
Vídeo 1 y 3 © PerspektiveMedia
Vídeo 2 © Martin Deja

Texto y Edición:
Copyright © José Miguel Hernández Hernández
Todos los derechos reservados www.jmhdezhdez.com




Obras relacionadas






Edificio Forum de Barcelona
Barcelona, España
Herzog & de Meuron







Auditorio de Tenerife
Santa Cruz de Tenerife,
Tenerife, Islas Canarias, España
Santiago Calatrava




Ópera de Sídney
Sídney, Australia
Jorn Utzon






Home  Geography  Architects   Engineers  Skyscrapers  Bridges  Buildings Towers  Publications  Last Photographics Works  About me Leer más...

Laocoonte y sus hijos, copia en mármol del siglo I d. C. de un bronce original del siglo II a.C., obra de Agesandro de Rodas, Polidoro y Atenodoro, Museos Vaticanos, Roma



Nombre Oficial: Laocoonte y sus hijos
Fecha de creación: hacia el año 50 d.C.
Autores: Agesandro, Polidoro y Atenodoro
Período: Barroco Helenístico (Escuela Rodia o de Rodas)
Material: Mármol blanco
Técnica: Talla
Dimensiones: 242 cm. de altura (incluyendo el pedestal)
Estilo: Grecia
Género: Mitológico
Tipología: Grupo escultórico de bulto redondo o entero
Nombres alternativos: Grupo del Laocoonte o simplemente Laocoonte
Descubrimiento: 14 de Enero de 1506, en la Colina del Esquilino (Roma)
Localización originaria: Según Plinio El Viejo en el Palacio del Emperador Tito
Localización actual: Museo Pío Clementino, (Museos Vaticanos), Roma, Italia
Obra original: Bronce del Siglo II a.C.
Inspiración: Friso de la Lucha de Atenea y Alcioneo (Altar de Zeus, Pérgamo)


Afortunadamente, algunas de las mayores obras maestras de la antigüedad todavía hoy nos sobreviven gracias a las copias romanas que fueron creadas en su honor para preservarlas. El famoso Laocoonte, considerado por Plinio El Viejo (23-79 d.C.) —hasta ese momento— « la mejor de todas las obras tanto de pintura como de escultura » y que encierra mucha historia, se corresponde con un grupo escultórico de bulto redondo tallado en mármol blanco en un sólo bloque que representa al sacerdote troyano Laocoonte, quien intenta luchar con sus hijos por librarse de dos serpientes marinas que están a punto de devorarles. Se trata de una de las esculturas más geniales de todos los tiempos, una copia en mármol del siglo I d.C. de un original griego en bronce del siglo II a.C., hoy perdido, obra de Agesandro, Polidoro y Atenodoro, grandísimos artistas de la antigua Grecia, escuela Rodia o de Rodas, del Período helenístico. No obstante, junto con Apolo y el Torso del Belvedere, el grupo escultórico conocido como Laocoonte está considerado como la escultura más famosa de los Museos Vaticanos de Roma.


arriba, Retrato de Giuliano da Sangallo, por Piero di Cosimo, 1482-1485, Óleo sobre tabla, 47,5 cm. x 33,5 cm., Rijks Museum, Holanda. Este retrato pertenece a un díptico en el que también aparece reflejado otro retrato de Francesco Giamberti; abajo, izq. El David de Miguel Ángel en la Plaza de la Señoría de Florencia (por Arrighetti) y dcha. La Gioconda de Leonardo da Vinci.



El bellísimo grupo escultórico del Laocoonte fue descubierto -en pleno Renacimiento- el 14 de enero de 1506. Para ponernos en antecedente, Miguel Ángel ya había esculpido de forma magistral La Piedad (1498-1499) y El David (1501-1504), y Leonardo da Vinci ya había hecho lo propio con La Gioconda (1502-1506). Esa mañana fría de invierno, Danielle Magro, un campesino que cavaba en un viñedo de Colle Oppio propiedad de Felice de Fredis, en la Colina del Esquilino, —entre la Basílica de Santa María la Mayor y el Coliseo de Roma—, fue la persona afortunada que encontró el emblemático monumento. Curiosamente, la escultura se hallaba en el interior de una cámara subterránea; el empleado cayó literalmente dentro del socavón, avisando rápidamente de lo ocurrido al propietario del viñedo, quien a su vez trasladó la importante noticia a las autoridades. Es muy importante señalar que el agujero donde yacía la escultura era el lugar donde se encontraban las antiguas Termas de Tito.


No obstante, en esta zona se encontraba antiguamente la Domus Aurea, un enorme Palacio de 50 hectáreas de extensión, que había sido construido por Nerón (37 d.C.-68 d.C) después del triste incendio ocurrido en julio del año 64 d.C. y que arrasó la mayor parte de la ciudad de Roma.

Al enterarse de tal importante hallazgo, el papa Julio II (Giuliano della Rovere 1443-1513) movió hilos de inmediato para comprobar la veracidad de la noticia, y envió al arquitecto papal Giulliano da Sangallo (1443-1516) para que evaluase el importante descubrimiento y supervisase personalmente la excavación. Se trataba de una obra mítica desaparecida hasta ese entonces, pero de la que Plinio El Viejo ya había hablado en sus escritos hacia el año 70 d.C. después de su visita al Palacio del Emperador Tito (39-81 d.C.); la escultura fue encontrada enterrada en el lugar donde se encontraban las ruinas del Palacio donde residía el emperador. « El Laocoonte se encuentra en la mansión del emperador Tito... Fue esculpido en un solo bloque de mármol por los excelentes artistas de Rodas Agesandro, Polidoro y Atenodoro y representa a Laocoonte, sus hijos y las serpientes admirablemente enroscadas. », Plinio.


Retrato del papa Julio II, 1511, por Rafael Sanzio, (Renacimiento Italiano), Óleo sobre lienzo, 108 × 80,7 cm., National Gallery, Londres (UK)

La ocasión lo merecía, y Giuliano da Sangallo pidió a su amigo Miguel Ángel que lo acompañara, y juntos acudieron al lugar con Francesco, el hijo pequeño del primero, de tan sólo doce años, futuro escultor. El arquitecto Giuliano da Sangallo había acogido a Miguel Ángel y a su caballo en su casa a su regreso de Florencia, y también había convencido al papa Julio II de que Miguel Ángel tallara su futura tumba, la mayor empresa del maestro hasta ese momento. Al llegar al viñedo de la colina del Esquilino donde se encontraba la mítica escultura, el pequeño y travieso Francesco no se contuvo y fue el primero en saltar. Danielle (el campesino) había ido a buscar una escalera, pero antes de que regresara, impacientes, Sangallo y Miguel Ángel no dudaron también en saltar para descubrir cuanto antes (con sus propios ojos) el gran hallazgo arqueológico. La luz tenue que se filtraba por el agujero producido por el socavón no impedía ver aquella maravilla de estatua que, recubierta de tierra, aumentaba aún más la blancura y belleza del monumento. Asombrados, y después de contemplar absortos tal bellísima creación, Sangallo exclamó, « ¡No hay duda, éste es el Laocoonte que mencionaba Plinio! ». Pronto informaron al papa de la autenticidad de la obra, considerada, junto con el Discóbolo de Mirón, la Victoria alada de Samotracia, la Venus de Milo o el Grupo escultórico del Toro Farnesio, como una de las grandes obras maestras de la estatuaria griega.


Mapa de las Siete colinas de Roma: El Aventino, El Capitolino, El Celio, El Esquilino (donde fue descubierto el majestuoso Grupo escultórico del Laocoonte), El Palatino, El Quirinal y El Viminal; el río Tiber a la izquierda.

Ambos artistas no dudaron un segundo en aconsejar al papa comprarla de inmediato para trasladarla al Vaticano. La obra, de 242 cm. de altura (incluyendo el pedestal), fue adquirida por algo más de 600 ducados de oro de la época, y Miguel Ángel dijo más tarde de ella que todo lo que sabía lo había aprendido de esta escultura. El grupo escultórico, como principal atractivo y presidiendo un lugar destacado, fue expuesto al público bajo una hornacina en el Patio Octogonal, —antiguamente llamado Patio de las Estatuas— del Complejo de los jardines Belvedere proyectado por Bramante. El Papa Julio II era un gran amante del arte y acérrimo clasicista, y el Vaticano ya poseía una gran colección de escultura antigua, por lo que la adquisición del Grupo del Laocoonte, sin duda completaba inmejorablemente la colección. La obra maravilló enseguida al pueblo romano y fue objeto de incesantes visitas, -inclusive de noche-, tanto por curiosos, como por numerosos artistas y también viajeros. Es también muy importante señalar que con la entrada de este bello grupo escultórico nacieron los Museos Vaticanos de Roma.


Laocoonte y sus hijos, por Giovanni Antonio da Brescia, 1506-1508, Grabado de 265 x 237 mm., Londres, British Museum

Tal y como muestra el bonito grabado realizado por Giovanni Antonio da Brescia (1460-1523) entre 1506 y 1508, la escultura fue encontrada sin el brazo derecho de Laocoonte y de su hijo más pequeño, además de la ausencia de la mano derecha de su hijo mayor; varios fragmentos de las serpientes siguen todavía hoy perdidas. Por este motivo, el famoso Laocoonte ha sido objeto de distintas restauraciones a lo largo del tiempo. Cuatro años después de su descubrimiento, en 1510, el papa Julio II decidió restaurar el monumento y para ello entregó el proyecto al arquitecto Donato Bramante (1444-1514), quien convocó un concurso para el cual fueron seleccionados cuatro de los mejores artistas de Roma en ese entonces: Jacopo Sansovino, Alonso Berruguete, Zacheria Volterra y el Vecchio de Bolonia. La difícil prueba consistía en realizar una copia —del grupo escultórico del Laocoonte encontrado— en cera, para más tarde fundir en bronce la mejor ejecución. Bramante pidió a Rafael (1483-1520), -quien también formaba parte del jurado-, su opinión, y éste decidió que el modelo de Sansovino había sido el mejor. De modo que el modelo en cera de Sansovino (1486-1570) fue fundido en bronce en 1510 por indicación del cardenal Grimani.

« Habiendo visto Bramante, que habitaba este palacio (de Belvedere), los dibujos de Jacopo, le cobró tal amistad, que le encargó que modelara en cera el grupo del Laocoonte, que también copiaban el español Alonso Berruguete, Zacheria Volterra y el Vecchio de Bolonia, para fundirlo en bronce. Cuando los modelos estuvieron acabados, Bramante los mostró a Rafael Sanzio de Urbino, rogándole que decidiera cuál era el mejor. Rafael juzgó que Sansovino, a pesar de su juventud, sobrepasaba a todos sus rivales. Entonces el cardenal Domenico Grimani ordenó la fundición en bronce del modelo de Sansovino; el vaciado resultó perfecto y una vez pulido fue entregado al cardenal Grimani que lo conservó con toda estima como si se tratara de una antigüedad; a su muerte lo legó a la Serenísima República de Venecia que, después de tenerlo durante varios años en la Sala del Consejo de los Diez, lo donó al cardenal de Lorena, quien lo llevó a Francia », Giorgio Vasari, Vida de los más excelentes arquitectos, pintores y escultores italianos desde Cimabue hasta nuestros tiempos (1568).


Laocoonte y sus hijos, Copia en mármol, 1620-1625, por Baccio Bandinelli, Galería de los Uffizi, Florencia, Italia

Además del modelo fundido en bronce, obra de Sansovino, por encargo del cardenal Julio de Médicis, -futuro papa Clemente VII y primo del papa León X, quien deseaba agasajar al rey de Francia Francisco I-, el escultor Baccio Bandinelli (1493-1560) realizaría también otra copia restaurada por completo en mármol, y aunque en un principio iría destinada como regalo al rey de Francia, finalmente, obsequiándole con otros menesteres, la obra fue enviada a Florencia después de haber permanecido unos meses expuesta en el patio del Belvedere. Esta copia, que fue creada por Bandinelli en tres piezas de mármol entre 1520 y 1525, aunque con el brazo de Laocoonte ligeramente extendido, estuvo expuesta en el Palacio Medici Riccardi de la Via Larga, y más tarde en el Casino Mediceo de San Marcos. Ya en 1671 fue trasladada definitivamente a la Galería de los Uffizi de Florencia, donde se exhibe todavía hoy. Me ha parecido interesante incluir esta copia del gran escultor Baccio Bandinelli, ya que, pese a que el brazo de Laocoonte figura ligeramente extendido (separado del cuerpo, no correspondiéndose exactamente con el original), sí que permite ver el grupo escultórico al completo; obsérvese con atención las partes más nobles de la estatua, que lamentablemente se desprendieron de la misma, y que hasta el momento siguen desaparecidas, como son: el brazo derecho del hijo menor y la mano derecha del hijo mayor, así como las serpientes « admirablemente enroscadas », que diría Plinio.

Copias del grupo escultórico conocido como "Laocoonte":

1510 Sansovino (bronce)
1520-1525 Baccio Bandinelli (mármol) Galería de los Uffizi
1530 Stefano Maderno (terracota) 71 cm.
1540 Francesco Primaticcio (Bronce) Conocido como el "Laocoonte negro", Palacio de Fontainebleau, Norte de Francia
(Miniatura en bronce por Sansovino)
1819 Copia del grupo escultórico -con el brazo derecho de Montorsoli del padre y el brazo derecho del hijo menor de Cornacchini-, en mármol (por Antonio Cánova) Colección privada.


Detalle del expresivo rostro de Laocoonte ya con el brazo original encontrado por Pollack en 1905, restauración llevada a cabo por Filippo Magi entre 1957 y 1960, tal y como podemos admirarlo en la actualidad en los Museos Vaticanos de Roma.

Después de descubierta la mítica escultura, pronto comenzó el debate de como debía ser el brazo original del sacerdote troyano Laocoonte, la figura principal, perdido hasta este momento. De modo que fueron varios los artistas que intentaron recrearlo en el transcurso del tiempo, aunque con distintos materiales y distintas interpretaciones. No obstante, Miguel Ángel ya había avanzado desde el momento posterior a su descubrimiento que en su opinión el artista antiguo (Agesandro de Rodas) había tallado el brazo de Laocoonte flexionado, tal y como se demostró siglos más tarde ya en el siglo XX, —concretamente en el año 1905—, cuando el arqueólogo Ludwig Pollack encontró por casualidad el original en una tienda de antigüedades de la Vía Labicana de Roma, muy cerquita tanto del Coliseo como de la colina del Esquilino, a escasos metros de donde finalmente fue encontrado el grupo escultórico. Es importante puntualizar que todas las interpretaciones del brazo de Laocoonte fueron realizadas con el brazo ligeramente extendido (separado del cuerpo), salvo lo sugerido en su día por Miguel Ángel, quien ya había avanzado en el interesante debate que se suscitó después de encontrada la escultura en 1506, que el brazo original debía estar flexionado.

Cronología/Restauraciones:

Siglo II a.C. Creación del Laocoonte original en bronce por autores desconocidos, aunque en mi opinión podría tratarse de algunos de los artistas que trabajaron en la confección del bellísimo Altar de Zeus que data del año 180 a.C., parcialmente conservado y expuesto desde 1930 en el Museo de Pérgamo, Isla de los Museos, Berlín, Alemania.
Año 50 d.C. Copia del Laocoonte en mármol creado en la isla de Rodas (Grecia), obra de Agesandro, Polidoro y Atenodoro (la obra que nos ocupa)
Año 70 d.C. Tal y como recoge en sus escritos, Plinio El Viejo ve con sus propios ojos el Laocoonte de mármol blanco creado en el 50 d.C. en la mansión del Emperador Tito. El grupo escultórico formaba parte de la decoración del Palacio donde resdía el Emperador.
1506 Descubrimiento del Laocoonte el 14 de enero de 1506 en la colina del Esquilino de Roma.
1506 El papa Julio II compra la escultura a Felice de Fredis el 23 de marzo de 1506 por algo más de 600 ducados de oro.
1506 La escultura es expuesta bajo una hornacina en el Patio octogonal del Belvedere y se inauguran los Museos Vaticanos de Roma.
1520 Brazo de Laocoonte, en cera (por Baccio Bandinelli) hoy perdido; brazo ligeramente flexionado (el más aproximado al original de los que se realizaron pero nada que ver con el brazo original encontrado por Pollack (totalmente flexionado tal y como ya había sugerido Miguel Ángel)
1531 Brazo de Laocoonte, Terracota (por Montorsoli, discípulo de Miguel Ángel); brazo bastante extendido (separado del cuerpo)
1725 Brazo de Laocoonte e hijo menor y mano del hijo mayor, Mármol (por Agostino Cornacchini); brazo de Laocoonte bastante extendido
1796-97 Napoleón toma gran parte de la ciudad de Roma y se lleva el Laocoonte al Museo del Louvre de París.
1815 Napoleón es derrotado.
1817 La escultura del Laocoonte, que había permanecido en el Louvre al menos 18 años, es devuelta a Roma en 1817.
1819 Copia del grupo escultórico —con el brazo derecho de Montorsoli del padre y el brazo derecho de Cornacchini del hijo menor—, en mármol (por Antonio Cánova) Colección privada.
1905 El arqueólogo Ludwig Pollac encuentra (afortunadamente y para zanjar definitivamente el debate) el brazo original de Laocoonte en una vieja tienda de antigüedades de la Vía Labicana (muy cerquita del Coliseo de Roma). El brazo estaba flexionado tal y como ya había dicho Miguel Ángel. Pollack al verlo exclamó, ¡Éste es el codo del Laocoonte!
1957-1960 Se retiran todas las restauraciones anteriores y se añade el brazo original de Laocoonte (tal y como podemos admirarlo en la actualidad) en una minuciosa y exhaustiva restauración llevada a cabo entre 1957 y 1960 por Filippo Magi.


Mapa de Anatolia (hoy Turquía) y Hélade, la tierra de los helenos (hoy Grecia)

La escena representada por el icónico Grupo escultórico del Laocoonte narra un episodio de la Guerra de Troya. Concretamente, hace referencia a los acontecimientos ocurridos durante 51 días en el décimo y último año de la famosa contienda, considerada como una de las más grandes batallas de toda la historia. Este pasaje viene reflejado en La Ilíada de Homero, el poema escrito más antiguo de la literatura griega, que data nada menos que del siglo VIII a.C.; no obstante, el título de la obra deriva del nombre griego de Troya, Ilión, y su trama radica en la cólera de Aquiles.


Recreación de una de las muchas batallas que ocurrieron durante diez años en la Guerra de Troya; los soldados griegos agolpados en primer término, aguardan espectantes para enfrentarse a los soldados troyanos situados al fondo, a los pies de las insuperables murallas de la ciudad de Troya.

« Todo comenzó con una predicción de Casandra, hija de Príamo Rey de Troya, la cual vaticinaba la destrucción de Troya por culpa del nacimiento de su hermano, el Principe Paris. Por esto Paris fue abandonado a su suerte cuando era bebé para que muriese, algo que nunca ocurrió, ya que Paris fue recogido y criado por un pastor. Años después, tras enterarse de su verdadera procedencia, Paris vuelve a la corte troyana donde se le da ya todos los honores como príncipe.


Los amores de Paris y Helena (que desencadenaron la Guerra de Troya), 1788, por Jacques-Louis David, (Neoclasicismo), Óleo sobre lienzo, 181 x 146 cm., Museo del Louvre, París, Francia

Paris es invitado a una fiesta en el palacio de Menelao, Rey de Esparta de Tíndaro y recién casado con la considerada mujer más bella de la Tierra, Helena. Fue en este encuentro en el que Paris con la supuesta ayuda de Afrodita seduce a Helena y ambos se fugan con destino a Troya donde sería desde entonces Helena de Troya. Menelao se toma la fuga como un secuestro y convoca a una gran coalición de polis griegas para atacar Troya, ya que los principales líderes de las polis habían pactado antes que todos defenderían el matrimonio de aquel que eligiese Helena. La guerra estaba servida, y Troya debía prepararse para ser atacada por una gran flota que pronto llegaría a las famosas murallas de la ciudad, las cuales ningún enemigo había podido superar."



Flotas de los soldados griegos a su llegada a Anatolia (hoy Turquía); las murallas de la ciudad de Troya se erigían a escasos metros de la costa.

La leyenda cuenta que el príncipe Paris de Troya secuestró a su enamorada Helena de Grecia, la mujer más bella del mundo. Menelao de Esparta, su marido, faltaría más, convocó a los griegos, quienes emprendieron la guerra contra los troyanos enviando a más de 60.000 hombres y una flota de más de 1.000 navíos con el fin de rescatarla. Después de diez años de encarnizadas y duras batallas entre griegos y troyanos, —que fueron testigos de enfrentamientos entre algunos de los más grandes héroes de la historia como Aquiles, Héctor o Áyax, entre otros—, a Ulises, (quien curiosamente se había hecho pasar por loco para no ir a la guerra), se le ocurrió la idea de regalar una ofrenda al pueblo troyano para firmar la paz, nada más lejos de la realidad, ya que se trataba de una estrategia, un astuto truco y un engaño ideado por los griegos para atacar la ciudad de Troya por sorpresa.


Aquiles mata a Héctor, cerámica policromada (pintada), h. 500-480 a.C., la obra no muestra totalmente a la diosa Atenea que se sitúa detrás de Aquiles (izq.), así como al dios Apolo, que figura detrás de Héctor (dcha.)

El dios Apolo protegía a los habitantes de la ciudad de Troya, mientras que Atenea protegía a los griegos. Los griegos construyeron un caballo de madera de 11 metros de altura que, dejándolo a las puertas de la ciudad de Troya a modo de ofrenda, serviría para firmar la paz después de diez años de guerra; la realidad es que en su interior se escondían decenas de guerreros, probablemente con Aquiles a la cabeza. Los griegos dejaron el caballo de madera a las puertas de la ciudad y simularon que regresaban a casa, pero se escondieron en una isla cercana. Los troyanos, —haciendo caso omiso a lo que les advertía el sacerdote Laocoonte—, picaron finalmente el anzuelo, y el enorme caballo de madera fue transportado al interior de las murallas de la ciudad.


Imagen de la película Troya, con el caballo de madera —de 11 metros de altura— ya en el interior de las murallas de la ciudad. En ella podemos apreciar como los ciudadanos troyanos se han vestido para la ocasión, celebrando una gran fiesta multitudinaria que daba por terminada la guerra contra los griegos.

« Según La Odisea y otras fuentes históricas y literarias posteriores, los griegos micénicos vencieron a los troyanos en la guerra que mantenían por hacerse con el control de la estratégica Troya, gracias a un ingenioso truco ideado por Ulises. Construyeron un caballo de madera de 11 metros de altura, introdujeron en su interior un selecto grupo de guerreros y lo dejaron a las puertas de la ciudad. Los troyanos, curiosos, se llevaron el caballo dentro y cuando menos lo esperaban, vieron saltar de su interior a los griegos, que arrasaron la ciudad y mataron a sus habitantes. El número y la identidad de los ocupantes del caballo varía de unas fuentes a otras. La Odisea dice que albergó a Aquiles y sus 99 hombres. Apolodoro cifra en 50 el número de combatientes, mientras que Tzetzes escribió que fueron 23, y los nombra. Por último, Quinto de Esmirna cita 29 nombres. Entre ellos: Ulises, Neoptólemo, Menclao, Esténelo, Diomedes, Filoctetes, Ánticlo, Menesteo, Toante, Polipetes, Ayax y Eurípilo."


arriba, imagen de la escultura de la Diosa Atenea Partenos —de ahí el nombre del Partenón de Atenas—, que se encuentra en el interior de la réplica del Partenón en Nashville, Tennessee, Estados Unidos; abajo, planos del Partenón de Atenas donde se puede apreciar en el centro del edificio la enorme escultura homenaje a la Diosa Atenea obra de Fidias.



Laocoonte, sacerdote troyano del Dios Apolo, fue la única persona del pueblo troyano que se dio cuenta del engaño protagonizado por el caballo de madera. De modo que arrojó su flecha contra el gigante, gesto que no gustó nada a la diosa Atenea, quien muy enfadada y como maleficio, hizo salir a dos serpientes del mar para que matasen a Laocoonte y a sus hijos. "Aquellas en ruta certera buscan a Laocoonte, y primero rodean con su abrazo los pequeños cuerpos de sus dos hijos y a mordiscos devoran sus pobres miembros; se abalanzan después sobre aquel que acudía en su ayuda con las flechas y abrazan su cuerpo en monstruosos anillos, y ya en dos vueltas lo tienen agarrado rodeándole el cuello con sus cuerpos..." (Eneida, II, 201 ss).


Laocoonte y sus hijos, obra de Agesandro de Rodas, Polidoro y Atenodoro, Museo Pío Clementino, Museos Vaticanos, Roma, Italia, la majestuosa obra que nos ocupa, llevada a análisis en esta entrada; "La forma desnuda del hombre no pertenece a ningún momento de la historia, sino que es eterno, y puede ser visto con alegría por la gente de todas las edades. ", Auguste Rodin

« El caballo es usado por los griegos como una estrategia para introducirse en la ciudad fortificada de Troya, localizada en la actual Turquía. Tomado por los troyanos como un signo de su victoria, el caballo fue llevado dentro de las murallas, sin saber que en su interior se ocultaban varios soldados enemigos. Durante la noche, los guerreros salieron del caballo, mataron a los centinelas y abrieron las puertas de la ciudad para permitir la entrada del ejército griego, lo que provocó la caída definitiva de Troya".

Después de transportar el enorme caballo de madera al interior de la ciudad, ese mismo día los troyanos celebraron una gran fiesta para dar así por finalizada una guerra que había durado diez años. Durante la noche, cuando ya todos dormían, —todo el mundo había estado de celebración bebiendo y riendo hasta bien entrada la madrugada—, ya en el interior de las murallas decenas de guerreros griegos comenzaron a descender -con riguroso sigilo- mediante cuerdas desde lo alto del caballo de madera. Acto seguido mataron a los pocos soldados troyanos que se habían quedado haciendo guardia como vigilantes, y desde lo alto de las murallas avisaron a sus compatriotas con luces de fuego, quienes se habían escondido en una isla cercana y llegaron enseguida por mar. Después de abrirles las puertas de la ciudad desde el interior, mataron a todos los troyanos ganando así la Guerra de Troya.


Dido y Eneas, 1815, por Pierre-Narcisse Guérin, Óleo sobre lienzo, 292 X 390 cm., Museo del Louvre, París, (FR)

"La muerte de Laocoonte fue narrada por varios autores griegos y romanos. De entre todos destaca el relato de Virgilio, por su dramatismo visual y por ser un episodio que simboliza la caída de Troya que permitirá la fuga de Eneas y la fundación de Roma."

El propio Eneas cuenta a Dido la estremecedora escena: « Dos grandes serpientes surcan al mar; elevan sus pechos entre las olas y asoman en el agua crestas de sangre. Certeras, avanzan contra Laocoonte; primero, se enroscan en los tiernos cuerpos infantiles y, a dentelladas, devoran sus pobres miembros; se abalanzan después sobre aquel, que acudía a socorrerles, y aprisionan su cuerpo en monstruosos anillos; en dos vueltas lo agarran, rodeando el cuello con sus cuerpos de escamas y sacando por encima la cabeza y las altas cervices. Él pugna por desatar los nudos con las manos, con las vendas manchadas de sangre seca y negro veneno, mientras lanza al cielo sus gritos horrendos ». Eneida, 29 a. C.


arriba, detalle del hijo mayor. El expresivo gesto de su rostro mirando y pidiendo auxilio al padre, además de querer zafarse de la serpiente que lo está estrangulando en varias de sus extremidades, resulta conmovedor.

Aunque la bella escultura de bulto redondo fue tallada desde todos ángulos con una gran calidad y perfección técnica, el grupo escultórico del Laocoonte fue realizado para ser observado principalmente desde un punto de vista único y frontal. El personaje principal de la escena, —que se corresponde con el sacerdote troyano Laocoonte—, se sitúa en posición semisedente, con el cuerpo inclinado hacia un lado, y la cabeza ligeramente hacia el otro, trazando una composición en diagonal.



Su rostro, que parece como hechizado, —producto del maleficio ordenado por la diosa Atenea—, expresa dolor, sufrimiento y pena, además de una gran impotencia por no poder salvar a sus hijos y a él mismo de los dos monstruos marinos. Uno de los rasgos más característicos de esta bella escultura se corresponde con la anatomía masculina del Laocoonte, que se muestra como la sublime representación del cuerpo perfecto. Por este motivo, numerosos artistas del Renacimiento Italiano, incluyendo por supuesto a El Divino Miguel Ángel, estudiaron este magnífico torso en movimiento, de un gran dinamismo.



El foco más fuerte de la composición se centra en el rostro de Laocoonte y su perfecta anatomía, —en la que se aprecian todos los músculos en tensión—, pero también son muy interesantes el gesto de su hijo mayor, mirando y pidiendo auxilio a su padre, así como la impotencia del más pequeño, totalmente aturdido e inmovilizado por la picadura de una de las serpientes.


arriba, detalle de la figura principal. El sacerdote troyano Laocoonte intenta evitar con su brazo izquierdo ser mordido en la cadera por una de las serpientes.


arriba, detalle del hijo menor. Es muy importante señalar que sólo el pie derecho del hijo menor fue una de las pocas piezas que fueron encontradas separadas de la estatua.

Personajes y términos que intervienen en esta maravillosa historia mitológica:

Homero, (Poeta griego autor de la Ilíada y la Odisea)
Odisea, (Poema épico griego compuesto por 24 cantos, atribuido al poeta griego Homero. Se cree que fue compuesta en el siglo VIII a. C.)
Ilíada, (Epopeya griega y el poema más antiguo escrito de la literatura europea, obra de Homero. Compuesta en hexámetros dactílicos, consta de 15693 versos y su trama radica en la cólera de Aquiles.
Virgilio Publio Virgilio Marón (70 a.C.-19 d.C.), más conocido como Virgilio, (Poeta romano autor de la Eneida)
Eneida (Epopeya latina del siglo I a.C. escrita por encargo del emperador Augusto con el fin de glorificar el imperio atribuyéndole un origen mítico)
Eneas, (Es un héroe de la Guerra de Troya. Se fugó a las tierras de Lacio [hoy Italia] y se convirtió en rey y protector del pueblo romano. Dos de sus descendientes, Rómulo y Remo, fueron los fundadores de la ciudad de Roma)
Dido, (reina de Cártago que se suicidó por desamor)
Paris (Príncipe de la ciudad de Troya)
Helena, la mujer más bella del mundo, conocida como Helena de Esparta y casada con Menelao
Menelao, (Rey de Esparta de Tíndaro, se casó con Helena, la mujer más bella del mundo)
Aquiles (Héroe griego de la Guerra de Troya, probablemente el más valiente y famoso)
Héctor (Héroe troyano de la Guerra de Troya)
Ulises (Héroe griego de la Guerra de Troya, fue el que tuvo la idea del caballo de madera)
Zeus (Padre de los Dioses y de todos los hombres. El más grande de los dioses del panteón helénico)
Atenea, (Diosa protectora de la ciudad de Atenas y de Grecia. Fue la diosa que ordenó salir a las serpientes del mar para que matasen al sacerdote troyano Laocoonte y sus hijos)
Apolo, (Dios protector de los troyanos)
Laocoonte, (Sacerdote del Templo de Apolo Timbreo de Troya, casado con Antiopa y con dos hijos)
Gigantomaquia, (Episodio de la Mitología griega que se corresponde con la lucha entre Gigantes y Dioses)
Plinio, (Gayo Plinio Segundo, más conocido como Plinio el Viejo, fue un escritor, científico, naturalista y militar latino, autor de la obra Historia Natural, quien pudo ver con sus ojos la escultura del Laocoonte cuando aún se encontraba en el Palacio del Emperador Tito h. 70 d.C.)
Iconografía Estudio u obra que describe y analiza las características de las imágenes relacionadas con un personaje o un tema.


arriba, modelo/reconstrucción del Altar de Zeus, h. 180 a.C., este importantísimo Altar se encontraba antiguamente en lo alto de la Acrópolis de Pérgamo (ver vídeo), hoy, sin embargo, sólo se conserva la parte de la escalinata, que se exhibe desde 1930 en el Museo de Pérgamo, Isla de los Museos, Berlín, Alemania.



Para ir un paso más allá, y con el fin de conocer el origen de esta obra maestra de la estatuaria griega, se ha sugerido que los artistas antiguos —autores del Laocoonte original en bronce del siglo II a.C.— se inspiraron en el friso de la Lucha de Atenea y Alcioneo del Altar de Zeus en Pérgamo, y lo cierto es que viendo las imágenes inferiores, dos de los personajes presentan cierta similitud con el sacerdote troyano Laocoonte. Uno de los relieves más conocidos del famoso Altar de Pérgamo es el Panel de la Diosa Atenea (imagen inferior). En este fragmento del friso vemos como Atenea (la hija de Zeus) tira y levanta del pelo al Gigante Alcioneo, quien morirá de forma inminente por una serpiente sagrada que llega a traición desde la derecha, mordiéndole el pecho. La madre de Alcioneo (dcha, abajo) ya está separada de su hijo (Atenea no accede a las súplicas de Gea para que perdone la vida de su hijo), y Niké, la diosa de la Victoria, (arriba dcha.), ya está preparada para rematar la faena. El magnífico torso del Gigante Alcioneo se muestra semisedente (sentado) y rodeado por una serpiente, por lo que sin duda presenta cierta similitud con el torso del Laocoonte de los Museos Vaticanos de Roma.


arriba, detalle del Panel de Atenea; este fragmento del friso del Altar de Pérgamo estaba localizado en la parte opuesta a la escalinata, concretamente en el lado derecho, tal y como podemos observar al final del vídeo. No obstante, éstos frisos de tan bella factura simbolizan un episodio de la mitología griega conocido como Gigantomaquia, —que sigue a la Titanomaquia (Duelo de Titanes)—, y se corresponde con la lucha entre Gigantes y Dioses; abajo, detalle del Gigante Alcioneo.


"En la mitología griega Alcioneo o Alción (en griego Άλκυονεύς) era un gigante, hijo de Tártaro (el Foso) y Gea (la Tierra). Poseía una fuerza terrible, y fue uno de los caudillos de la Gigantomaquia. Fue herido por una flecha de Heracles, pero tras caer al suelo volvió a levantarse, pues era inmortal mientras permaneciera sobre su tierra natal, Palene. Atenea informó a Heracles de ello, por lo que éste fingió huir, logrando que Alcioneo le siguiera hasta salir de su país natal, momento en el que murió por la flecha que llevaba clavada".

Al igual que el Laocoonte de los Museos Vaticanos de Roma, el torso del Gigante Alcioneo se inclina hacia un lado, y la cabeza, de la que tira con fuerza la diosa Atenea, hacia el otro. Por tanto, los artistas antiguos que crearon el bronce original en el siglo II a.C., bien pudieron inspirarse en esta bellísima escultura en alto relieve. Para concluir, si nos fijamos bien en la iconografía del Laocoonte, a la misma vez que el sacerdote lucha con sus hijos por librarse de los dos monstruos marinos (las serpientes), la Diosa Atenea (a quien no vemos) tira con furia y rabia de la cabellera a Laocoonte, de forma muy similar a lo que ocurre con el Gigante Alcioneo; abajo, detalle de otra figura en relieve del Altar de Pérgamo, muy parecida con la cabeza y el rostro de Laocoonte, y hasta con el brazo derecho ("codo") flexionado...



El Laocoonte y sus hijos ha sido copiado, imitado y parodiado en innumerables ocasiones a lo largo de la historia. Quizá una de las más famosas y espléndidas representaciones sea ésta, la versión pictórica, —de estilo manierista, con los cuerpos muy estilizados—, realizada por El Greco entre 1608 y 1614.


Laocoonte y sus hijos (Versión pictórica), 1608-14, por El Greco, (Manierismo), Óleo sobre lienzo, 137,5 x 172,5 cm., National Gallery Washington, (EEUU)




Entradas relacionadas






Victoria alada de Samotracia
Museo del Louvre, París, Francia
Autor desconocido





Cariátides
Acrópolis de Atenas, Grecia
Curiosidades




La Acrópolis de Atenas
Atenas, Grecia
Phidias, Ictinus and Callicrates








Home  Geography  Architects   Engineers  Skyscrapers  Bridges  Buildings Towers  Publications  Last Photographics Works  About me
Leer más...

Phrase of the week / Frase de la semana

« La medida natural del hombre debe servir de base a todas las escalas, que se hallarán en relación con la vida del ser y con sus diversas funciones. Escala de las medidas aplicables a las superficies o a las distancias; escala de las distancias consideradas en su relación con la marcha natural del hombre; escala de los horarios, que deben determinarse teniendo en cuenta la diaria carrera del sol. » / « The natural measure of man must be the basis for all scales, which will be in relation to the life of being and its various functions. Scale measures applicable to surfaces or distances; scale distances considered in their relationship with the natural march of man; scale timetables to be determined taking into account the daily course of the sun. », Le Corbusier



( Phrases and Famous Quotations / Frases y Citas Célebres )




Home  Geography  Architects   Engineers  Skyscrapers  Bridges  Buildings Towers  Publications  Last Photographics Works  About me Leer más...

The Tower by Santiago Calatrava, Dubai Creek Harbour, Dubai, United Arab Emirates, 2016-2020





Nombre oficial: The Tower (La Torre)
Promotor: Emaar Properties Dubai
Arquitecto: Santiago Calatrava
Inspiración: Flor de lirio y tradición árabe
Localización: Dubai Creek Harbour, Dubai, UAE
Tipología: Arquitectura híbrida
Uso: Mixto (Hotel, Apartamentos, Restaurante,
Plataformas de observación, Comunicaciones Radio y TV)
Presupuesto: 1.000 Millones de Dólares
Altura estructural o arquitectónica: +1.000 metros


Antiguamente las ciudades crecían en torno a la iglesia o la Catedral. Los tiempos han cambiado y hoy en día se construye un Megatall, -rascacielos de más de 600 metros de altura-, y la ciudad crece en torno a él. Al igual que como ya ocurrió con el Burj Khalifa de Dubái, o actualmente con The Kingdom Tower (La Torre del Reino) de Jeddah, aún en construcción, acaba de presentarse en Dubái "The Tower", un nuevo icono arquitectónico para los Emiratos Árabes Unidos, diseño del prestigioso arquitecto español Santiago Calatrava. La enorme estructura, que se prevé pueda convertirse en la estructura más alta del mundo creada por el hombre a lo largo de toda la historia, funcionará principalmente como atracción turística y mirador de observación. No obstante, aparte de la aguja de terminación superior, que contará con servicios de comunicaciones de radio y televisión, la torre también dispondrá en la cúspide de diferentes plantas destinadas a un hotel, apartamentos y restaurante. Sin duda la obra aportará modernidad y progreso a la nueva ciudad y a Dubái, convirtiéndose en destino.


Tal y como ya había previsto el famoso arquitecto Frank Lloyd Wright en su rascacielos de una milla de altura, Mile High Tower, para poder subir a la torre de Dubái serán habilitados presiviblemente ascensores de propulsión atómica.



La majestuosa obra vanguardista, -que probablemente será adscrita a la Federación Mundial de Grandes Torres como símbolo de progreso-, quedará anclada a tierra firme con la ayuda de unos enormes cables de acero dispuestos en abanico que le darán la estabilidad necesaria para que las oscilaciones no sean muy pronunciadas por el fuerte viento debido a su enorme altura. La bella estructura moderna, que será construida con la mejor tecnología de vanguardia, se convertirá en el principal foco de atracción de una nueva ciudad llamada Dubai Creek Harbour que crecerá en torno a ella. Su construcción, que será llevada a cabo por la importante Empresa Emaar de Dubái, (quienes ya se encargaron de construir el Burj Khalifa), comenzará de inmediato en el mes de junio de este mismo año, con la intención de que pueda inaugurarse en tiempo récord, coincidiendo con la Exposición Universal de Dubái en 2020; abajo, el arquitecto español Santiago Calatrava y el presidente de Emaar Properties Dubai Mohammed Al Abbar ante la maqueta del proyecto.



« Su diseño se inspira en la tradición árabe que tan presente está en algunos edificios emblemáticos como la Alhambra o la Mezquita de Córdoba. En ellos encontramos ejemplos de la belleza más elegante y elocuente combinada con las matemáticas, la geometría y un profundo sentido de la arquitectura en su visión más clásica. En este sentido, el diseño de la Torre de Dubai Creek Harbour tiene una clara referencia al arte clásico del pasado y a la cultura del lugar y, por otro lado, supone un gran logro tecnológico. Durante toda mi carrera he considerado la tecnología como un vehículo para la belleza y para el arte. Este proyecto supone un logro artístico en sí mismo, inspirado por la idea de que se convierta en un punto de encuentro para los ciudadanos, no sólo de Dubái y de los Emiratos sino del mundo. Es símbolo de la creencia en el progreso. », Santiago Calatrava



















Entradas relacionadas





The Chicago Spire
Chicago, Illinois, USA
Santiago Calatrava







HSB Turning Torso
Malmo, Sweden
Santiago Calatrava






Burj Khalifa (Burj Dubai)
Dubai, United Arab Emirates
Skidmore, Owings & Merrill, SOM




Burj Al Arab
Dubai, United Arab Emirates
Tom Willis Wright (Atkins)







The Kingdom Tower
Jeddah, Saudi Arabia
Adrian Smith + Gordon Gill









References / Referencias


TURNING TORSO - Santiago Calatrava
Bellisco Ediciones, Madrid, 2008
by José Miguel Hernández Hernández
Español - English

+info   Buy





Home  Geography  Architects  Engineers  Skyscrapers  Bridges  Buildings Towers  Publications  Last Photographics Works  About me Leer más...