Psique reanimada por el beso del amor, por Antonio Cánova, Mármol blanco, (Neoclasicismo), Museo del Louvre, París, Francia, 1786-1793



Cliente: John Campbell (Lord Cawdor)
Escultor: Antonio Cánova
Nombre Oficial: Psique reanimada por el beso del amor
Nombre alternativo: Eros y Psique
Tema: Mitológico
Material: Mármol blanco de Carrara
Técnica: Talla
Dimensiones: 155 x 168 cm.
Estilo: Neoclásico
Tipología: Grupo escultórico de bulto redondo
Localización: Museo del Louvre, París, Francia


Eros y Psique protagonizan una de las más bellas y tiernas historias de la mitología griega. La maravillosa historia, —narrada por una anciana con la intención de mitigar los temores de una jovencita a quien el destino había preparado funestos sucesos—, quedó inmortalizada en "Las Metamorfosis" de Apuleyo, o también conocida como el "Asno de Oro" de Apuleyo, única novela latina completa que se conserva, que fue creada por el escritor romano más importante del siglo II a. C. Lucio Apuleyo (125 d. C.-180 d. C) como una adaptación de un original griego. La preciosa historia cuenta que Psique era la menor y más hermosa de tres hermanas hijas de los Reyes de Anatolia (Turquía). A pesar de que sus dos hermanas mayores poseían gran atractivo y estaban bien proporcionadas, su belleza no podía compararse ni de lejos con la de Psique. La muchacha era tan bella, que provocó los celos de la mismísima Afrodita (Venus), la Diosa de la belleza. Para vengarse de su competidora, Venus ordenó a su hijo alado Eros (Cupido), que visitara a la joven y le clavase una flecha maligna que la hiciese enamorarse del hombre más feo, cruel y detestable del inframundo. Para cupido (el dios del amor), un trabajo de este tipo era coser y cantar.


El nacimiento de Venus, 1879, por William-Adolphe Bouguereau, Óleo sobre lienzo, 300 x 125 cm., (Academicismo), Museo de Orsay, París (FR). Desde la antigüedad, el cabello largo de la mujer ha sido siempre símbolo de gran belleza, y tanto Venus (Afrodita), como Psique (el alma), aparecen representadas de forma magistral por diferentes pintores del Neoclasicismo con una melena larga y suelta por debajo de la cintura o también con un recogido.

A pesar de que sus hermanas poseían una discreta belleza, éstas ya se habían casado. Sin embargo, Psique, la más bella entre las bellas, que había alcanzado una enorme fama mucho más allá del reino, y a la que todos contemplaban, todos admiraban, todos adoraban, y echaban flores por donde quiera que pasara, nadie le pedía matrimonio. El padre de Psique, preocupado y en la desesperación por ver a su hija soltera a pesar de su belleza, consultó el oráculo que Apolo (fundador de la ciudad) tenía en Mileto. La respuesta no presagiaba nada bueno para la joven, ya que el oráculo predijo que el rey tendría que subirla a la roca del monte más alto y una vez allí, un ser oscuro, despiadado, y horrible que solía vagar por el cielo se la llevaría para siempre. De modo que el padre (el rey de Anatolia), muy a su pesar y haciendo caso al oráculo, subió a Psique a la roca más alta que pudo encontrar. Llorando y temblando de miedo por saber el triste final que le esperaba, de repente Psique sintió una suave brisa de poniente que la despegó del suelo y se la llevó plácidamente hasta un valle de césped florido. Se trataba de Cupido, (el dios del amor), quien después de llegar a la roca donde ésta se encontraba, siguiendo las órdenes de su madre Afrodita (Venus), —pero herido por sus propias flechas—, se enamoró locamente de ella llevándosela a un precioso castillo donde la visitaba cada noche.


El rapto de Psique, 1895, por William-Adolphe Bouguereau, Óleo sobre lienzo, 209 x 120 cm., (Academicismo), Colección Privada. Psi (Ѱ), es la vigésimo tercera letra del alfabeto griego y es asociada a la Psicología. Es representada con el símbolo de una mariposa. No obstante, la letra Ѱ (Psi) representa el propio cuerpo de la mariposa. Tal y como puede verse en el espléndido lienzo de Bouguereau, Psique (el alma femenina) aparece representada con unas alas de mariposa.



Significado del símbolo Ѱ (Psi) y su relación con la mariposa: « El símbolo consta de una mariposa cuyo cuerpo lo constituye la letra griega Psi (Ѱ). La figura de la mariposa presenta un leve giro con sentido dinámico. El símbolo reúne significados tradicionales (de la mitología griega) y contemporáneos a la vez. La palabra “PSIGE” antes de los presocráticos (Se dice de los filósofos griegos anteriores a Sócrates y de su filosofía) significaba solamente “mariposa”. De hecho, la letra Ѱ (psi) es el dibujo estilizado de una mariposa. Posteriormente, el termino “psigé” se utilizó con significado de “soplo”, “aliento” (alma). Los griegos creían que cuando moría un humano y exhalaba su último aliento, éste abandonaba los despojos corporales volando en forma de mariposa. »

Después de conocer su nuevo y acogedor hogar, Cupido le advirtió a Psique que nunca podría ver su rostro, ya que si descubría el secreto, éste se marcharía para siempre y nunca más volvería a verlo. Cupido visitaba a Psique todas las noches, y allí vivían grandes momentos de amor apasionado. Con el tiempo, Psique empezó a echar de menos a sus hermanas, por lo que pidió a su amado monstruo que le dejase verlas, pero éste siempre se negaba. Más tarde, sus hermanas se enteraron de la historia de Psique. ¿Como va a ser que nuestra hermana no conoce el rostro de su esposo?, se preguntaron. Si no quiere revelar sus rasgos físicos es porque será un ser horrible y tremebundo, un monstruo en toda regla. Después de mucha insistencia, amenazas y disputas, Cupido finalmente aceptó, pero le advirtió a Psique que sus hermanas intentarían separarles. Al llegar al maravilloso Castillo, sorprendidas por ver la vida tan agradable y placentera que llevaba, —el lugar contaba con habitaciones de mármol, piedras preciosas y todo lujo de detalles—, se sintieron tan desdichadas debido a sus peores vidas que en su envidia, idearon un plan para desenmascarar a su amado monstruo. Al regresar al reino ocultaron todos los privilegios que poseía su hermana y siguieron con sus llantos y suspiros, ya que se suponía que Psique estaría muerta o por lo menos aún desaparecida.


Cupido y Psique, 1817, por François-Édouard Picot, Óleo sobre lienzo, 233 x 291 cm., (Neoclasicismo), Museo del Louvre, París (FR)

Una noche, siguiendo con esmero el plan ideado por sus hermanas, —éste consistía en guardar una navaja bajo la cama con la intención de degollar al monstruo mientras dormía—, Psique, movida por la curiosidad, se acercó al lecho de amor con una lámpara de aceite. Lo primero que vio fue un arco y un carcaj de flechas delante de la cama. Como quería mirar y curiosearlo todo, cogió una de las flechas y en un descuido se pinchó con su afilada punta, lo que provocó irremediablemente que se enamorase de Cupido. En su afán por ver más de cerca a su ahora eterno amado, (al final y para su sorpresa, afortunadamente no se trataba de un monstruo sino nada menos que de Cupido, el dios del amor), de repente, una mala suerte hizo que cayeran unas gotas de aceite sobre su hombro, y éste, dolorido, despertó. Sintiéndose traicionado, (Cupido había sido descubierto), huyó emprendiendo el vuelo no sin antes reprender a Psique por no haber cumplido el trato acordado, quien se quedó aturdida y perpleja en el suelo por el desastre ocurrido. Entonces, una gaviota informó a Venus del estado de su hijo y también del abandono que todos sufrían tanto de Venus como de Cupido. Estoy segura de que mi hijo anda envuelto en amores, dijo Venus enfadada. ¿Cómo se llama la joven?, preguntó al ave. No estoy segura, pero creo que se llama Psique. Al conocer la noticia, Venus visitó a su hijo, quien se hallaba malherido y sufriente. Después de curarle las heridas, le juró a Cupido que Psique pagaría por ello.


Cupido y Psique, 1707-1709, por Giuseppe Maria Crespi, Óleo sobre lienzo, 130 x 215 cm., (Barroco), Galería de los Uffizi, Florencia, La Toscana, Italia

Después de apresarla, entre insultos, maltratos y vejaciones, Venus (la Diosa de la belleza) sometió a Psique a diversas pruebas que debía superar si quería volver a ser libre y recuperar a Cupido. Después de los acontecimientos, —Venus (Afrodita) había perdido un poco de atractivo—, la última prueba que le impuso consistía en bajar al infierno con un jarrón para llenarlo de un poco de hermosura de Proserpina (la diosa del Infierno) con la estricta prohibición de no abrirlo. Al pensar que moriría en el infierno, Psique subió a una torre muy alta para suicidarse, pero ésta (la torre), le aconsejó que no lo hiciera y de entre muchos de los consejos que le dio para volver a casa sana y salva, le dijo que bajo ningún concepto se le ocurriera abrir el jarrón. Así pues, después de abandonar su idea suicida, Psique partió su camino hacia el infierno para reunirse con Proserpina. Después de conseguir su objetivo, y mientras regresaba, una gran curiosidad hizo en ella que finalmente lo abriera. Cómo el jarrón no encerraba la hermosura de Proserpina, sino un sueño infernal, bastante parecido a la muerte, Psique cayó al suelo como muerta. Cupido, ya recuperado de sus heridas y en el afán por recuperar a su amada, la buscó sin cesar hasta encontrarla. La escultura de Cánova representa el momento "en que Eros (el amor) acude a despertar a Psique (el alma), del profundo sueño en el que había quedado sumida tras haber abierto el jarrón que le había entregado Proserpina, la diosa del Infierno, mujer de Plutón".


El círculo que forman los brazos de ambas figuras enmarcan el beso apasionado en el que están a punto de fundirse tras el reencuentro, convirtiéndose en el foco de atención más fuerte en la composición. A su vez, existe un realismo idealizado de los personajes mitológicos. Sus rostros transmiten gran emoción, pero una emoción contenida, que anticipará el romanticismo de Rodin que está por venir; abajo, vista posterior, donde se aprecia el jarrón y el carcaj de flechas que porta Cupido.



Antonio Cánova (1757-1822), el mejor escultor de su tiempo, —máximo exponente de la escultura neoclásica—, hizo varias versiones de Eros y Psique, y entre ellas, la que se exhibe espléndida en el Louvre, como su versión magistral. La obra fue realizada por encargo del coleccionista de arte John Campbell (Lord Cawdor), con la intención de que decorase su casa particular. Más tarde, después de ser robada de su emplazamiento original por el General Murat, llegó a manos de Napoleón, quien después de conocer tal bellísima creación, no dudó un segundo en convertirse en el principal mecenas del artista. Debido a su plasticidad, perfección y belleza, la obra se convirtió de inmediato no sólo en una de las obras más importantes del Neoclasicismo, sino también en una auténtica obra maestra de todos los tiempos. A pesar de que el mármol es un material pesado, la bella escultura posee una gran ligereza. Ésta, queda representada por los dos personajes mitológicos, Eros (Cupido), el Dios del amor, y Psique, (la mente humana), que más tarde será convertida en la Diosa del alma.


arriba, detalle del jarrón -representado por Cánova- que Venus había hecho llevar a Psique al infierno para llenarlo de la hermosura de Proserpina, y que finalmente, debido a su gran curiosidad, abrió, quedando sumida en un sueño casi mortal. Afortunadamente, su amado Cupido acudió en su búsqueda para rescatarla.

La obra que se exhibe en el Museo del Louvre, —titulada oficialmente "Psique reanimada por el beso del amor"—, se corresponde con un grupo escultórico de bulto redondo compuesto por dos figuras semi-desnudas, que provocan gran erotismo y sensualidad en el espectador. El artista concibió la obra para ser observaba desde todos los puntos de vista; lo demuestra la previsible base móvil y el asa de hierro que embutió en el lado derecho, que invita a girar la escultura para disfrutarla 360 grados. Esta primera versión de Eros y Psique creada por Cánova entre 1786 y 1793 fue realizada en mármol blanco -en varias piezas- mediante la técnica de la talla con gran virtuosismo y perfección técnica. La luz que se proyecta en ambas figuras juega un papel fundamental en la composición, ya que produce en ellas bellos efectos lumínicos de claroscuro que le dan un carácter pictoricista. A su vez, en la obra también se aprecia una gran luminosidad debido a la blancura y transparencia del mármol extraído de la Cueva del Polvaccio en Carrara, mágico lugar de donde otros importantes artistas multidisciplinares como Miguel Ángel Buonarroti en el Renacimiento, o más tarde Gian Lorenzo Bernini en el Barroco, ya habían extraído este preciado material para esculpir algunas de sus más grandes creaciones.


Eros y Psique, 1798, por François Gerard, Óleo sobre lienzo, 186 x 132 cm., (Neoclasicismo), Museo del Louvre, París (FR)

Debido a las alas de Eros, la composición piramidal de las figuras entrelazadas forma una X, (mediante líneas convergentes y divergentes), lo cual ya es de admirar por la complicada pose de ambas figuras, cuyo principal foco de atención se centra en el beso apasionado que están a punto de darse los dos enamorados en su tan ansiado reencuentro. La complicada postura que presentan ambas figuras demuestra el gran virtuosismo alcanzado por parte del artista, quien nos deleita con la sutileza y fragilidad en el dominio del mármol. Se respira mucho aire alrededor de la obra, no sólo por los llenos y vacíos de ambas figuras, sino por el espacio circundante que las rodea. Existe una belleza generalizada de la obra que transmite una gran ligereza debido a la delgadez de ambas figuras, muy estilizadas, —aunque esculpidas a tamaño natural—, en el que prima un fino acabado pulido. No obstante, el pelo y los pliegues del vestido de Psique reflejan bien la recuperación del clasicismo. Las elegantes alas de Eros -adosadas con gran precisión- representan voluptuosidad, grandiosidad y belleza, características esenciales de la obra, que le dan a su vez un gran dinamismo. Psique está recostada sobre una roca y Cupido, con su porte majestuoso y varonil la acoge entre sus brazos para revivirla con un beso de amor apasionado.


La boda de Cupido y Psique, 1744, por François Boucher, Óleo sobre lienzo, 93 x 130 cm., (Rococó), Museo del Louvre, París

Como no podía ser de otra forma, la historia de Eros y Psique acaba con final feliz y Jupiter, (el Dios del Universo), los casa. Psique es convertida por Júpiter en la Diosa del alma y la eterna pareja enamorada trae al mundo un hijo espléndido llamado voluptuosidad. Esta primera versión de Eros y Psique fue un éxito inmediato, lo que provocó que varios coleccionistas de arte se apresuraran a pedirle réplicas a Cánova, aunque con leves variaciones, como la encargada por el príncipe Yusupoff, —que se encuentra en el Museo Hermitage de San Petersburgo—, que modificó cubriendo totalmente las piernas de Psique o las partes más íntimas de Eros con una hoja de la naturaleza. Como curiosidad, Cánova regaló el modelo en yeso de la escultura original a Adamo Tadolini, su discípulo favorito y "heredero espiritual", quien más tarde haría diversas réplicas, al menos cinco, incluyendo la que se encuentra en la Villa Carlotta, pero con algunas variaciones, como por ejemplo en una de ellas, en la que añadió a Psique unas pequeñas alas de mariposa.

Personajes principales que aparecen en la historia de Eros y Psique:
Cupido, (Eros en griego), es el dios del amor, hijo de Afrodita (Venus)
Psique (la mente humana), es convertida por Júpiter en la diosa del alma
Afrodita (Venus-la diosa de la belleza)
Júpiter (Dios del Universo y de todos los hombres)
Proserpina (Diosa del Infierno)
Plutón (Dios del Infierno o Inframundo)


arriba, detalle de la eterna pareja enamorada. La bellísima escultura neoclásica tallada de forma magistral por Antonio Cánova -a finales del siglo XVIII- se exhibe en exposición permanente en la sala 4 del ala Denon del Museo del Louvre de París, (Esculturas Italianas de los siglos 16-19), galería donde también se encuentran los dos esclavos de Miguel Ángel.

Para abordar sus obras, Cánova esbozaba la idea en un dibujo sobre papel. Posteriormente, el artista hacía un modelo en arcilla de pequeñas dimensiones, para más tarde crear un modelo en yeso al tamaño exacto que tendría su obra definitiva. Para trasladar el modelo al mármol, el artista contaba con un habitual grupo de colaboradores que iban eliminando los residuos de mármol innecesarios aproximándose a la forma definitiva. Esto le permitió a Cánova trabajar en varias esculturas al mismo tiempo. Para concluir la obra, una de las particularidades interesantes del artista es que daba a sus esculturas un fino acabado pulido, que le daba un brillo excesivamente vítreo y lutroso, de un aspecto casi aterciopelado—, con el que consiguió numerosos elogios por su técnica magistral. Renovador del arte clásico en Italia, se forma en Venecia y ya en Roma es un innovador. Maestro del mármol, es el escultor de las grandes tumbas, como la de Napoleón. Cien años después y para rendirle su pequeño homenaje, Rodin abordó este tema mitológico con varias versiones de Eros y Psique, tallando de forma bella esculturas tan importantes como El Beso o La Eterna Primavera.


Mapa de localización (Museo del Louvre, París, Francia)


Créditos Fotográficos:
Fotos 1-2-3-4 y óleos 3-5 y 6 © Museo del Louvre, París
Foto 5 © Julien Fourniol Flickr
Óleo sobre lienzo 1 © Museo de Orsay, París
Óleo sobre lienzo 2 © Colección privada
Óleo sobre lienzo 4 © Galería de los Uffizi, Florencia, Italia
Anagrama Psique (Ѱ) mariposa © Dominio público
Mapa © Copyright Google Maps
Texto y Edición © José Miguel Hernández Hernández
Editor, Escritor y Fotógrafo de Arquitectura
Todos los derechos reservados jmhdezhdez.com




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